Un método que integra danza, yoga y movimiento consciente para mujeres adultas que lo construyeron casi todo —menos el camino de vuelta al cuerpo.
Conexión en Movimiento integra tres prácticas antiguas que la neurociencia hoy valida como caminos profundos de reconexión. No es un curso. Es otra forma de mirar el cuerpo.
El cuerpo dice lo que la palabra no puede. La danza mueve la emoción que se quedó atascada.
La respiración consciente le habla al sistema nervioso parasimpático antes que cualquier mantra.
Ver los pensamientos sin habitarlos. Esa pausa entre estímulo y respuesta lo cambia todo.
Dejás de moverte en piloto automático y te volvés autora de tu propio movimiento.
A eso le llamamos volverte Soberana del Flow.
Una historia íntima en diez capítulos sobre el camino de vuelta al cuerpo. No es un manual de yoga: es un relato personal —con neurociencia, con preguntas, con prácticas— que te acompaña a reconocer lo que tu cuerpo hace tiempo te viene pidiendo.
Mirate en 20 actos pequeños.
Una guía de ocho páginas, dividida en cuatro dimensiones de tu día, para reconocer dónde estás —sin diagnóstico ni juicio—. No es un test para aprobar: es un espejo.
Te la mando al instante. Horarios y lo que escribo, solo si querés.
La flexibilidad es consecuencia, no requisito. Empezás exactamente donde estás hoy.
Acá no se baila para nadie. Se mueve para volver a vos —no hay coreografía que aprobar.
Mejor. No hay nada que desaprender. Solo cuerpo, respiración y presencia.
Para quienes viven cerca y quieren sumar el cuerpo a la práctica.
Doy clases en HUM Casa Viento, un espacio íntimo donde la práctica integra yoga, danza y exploración consciente. Grupos chicos, todos los niveles, ambiente cálido y exigente al mismo tiempo.
Horarios actualizados se envían por WhatsApp.
Crecí en Valcheta, un pueblo en medio de la meseta patagónica. Mi mamá era profesora de educación física: no me enseñó a moverme bien, me enseñó a sentir con el cuerpo.
Después me fui a Buenos Aires. Estudié, lideré, comuniqué, hice todo lo que se espera de una mujer que quiere demostrar que puede. Aprendí a funcionar sin estar, y a llamarlo éxito.
Volví al cuerpo cuando la vida me obligó: el yoga, la danza, la meditación, la neurociencia del movimiento. De ahí salió Conexión en Movimiento —no como un método que se me ocurrió, sino como la respuesta a mi propia pregunta. Hoy vivo en Viedma y acompaño a mujeres de habla hispana a volver a habitarse.
"El yoga cultiva formas de mantener una actitud equilibrada en la vida diaria."